jueves, 1 de diciembre de 2011

Una histoira de fiesta infantil

Todos en alguna ocasión hemos asistido a una fiesta infantil, de algún familiar, o del hijo de algún amigo, sin embargo, esta no es una historia de su servidora como invitada en una fiesta para niños, no, es la historia de como es ser la fotógrafa en una fiesta infantil, una historia un poco terrorífica, así que decidan si quieren seguir leyendo.

Pues bien, todo comenzó buscando sacar un poco más de dinero para el fin de año, como dicen coloquialmente, "Persiguiendo la chuleta", un conocido un tanto especial en su forma de ser, decidió celebrar el cumpleaños de su hijo, el primogénito, y como éste hombre es ranchero, el primogénito supone un gran puesto en la familia, así que decidió que debía tener lo mejor, al menor costo posible claro está.

Teniendo conocimiento de mis habilidades en la fotografía, me ofreció el trabajo, cinco horas de trabajo tomando fotos en un salón de fiestas infantiles (como es de suponer si estoy narrando la historia, acepté el trabajo).

Uno de los puntos más importantes de la fiesta es que era temática, sí, había disfraces y todo, el tema la película de dibujos animados "Toy Story", así que el niño festejado iba disfrazado como el personaje vaquero conocido como Woody, con todo y su caballo Tiro al Blanco, por supuesto que había otros niños disfrazados, en términos comunes eso es normal y soportable a la vista, pero lo más terrorífico fue que los padres también iban disfrazados, la mamá, una señora joven y rubia (a decir de muchos bastante atractiva), estaba vestida como la vaquerita Jessie, el papá por otro lado, un señor que tiene al rededor de 40 años y con una enorme panza chelera, se puso un traje del astronauta de la historia, sí estimados lectores, se vistió como Buzz Lightyear, con mallas, alitas y todo.

Así que pasando la impactante impresión del principio, las órdenes del padre fueron explícitas, pegarse al niño como un chicle, tomar todas las fotos del niño posibles y olvidar al resto de los invitados, así que como se me ordenó, me pegué al niño, el problema fue que al niño no le gustan las fotos, así que como paparazzi estuve escondida detrás de las personas y los juegos para tomar las mejores fotos posibles del festejado, que después de haber recibido sus primeros regalos decidió quitarse el disfraz y botó el caballo y el sombrero, poco después el chaleco terminó aventado en alguno de los juegos, los papás estaban tan ocupados atendiendo a los invitados que tardaron un buen rato en notar que el niño ya no traía disfraz, pero cuando lo notaron, decidieron que no habían pagado por el disfraz para que no lo usara así que cada vez que el niño se lo quitaba, los papás se lo ponían de nuevo, y aprovechando el viaje, lo obligaban a posar para la foto algún familiar o invitado, a lo que el niño ofrecía sólo unos segundos de quietud antes de lograr escapar de los papás.

Uno de los regalos más importantes que recibió el niño, fue por parte de su tío, una silla para montar del tamaño justo para un niño de hasta cinco años, el pequeño encajaba perfecto en la silla, ¿cómo lo sé? La silla venía montada en el caballo personal del niño, caballo que fue en alguna época del padre del niño. Así es tal y como lo leen, un caballo fue uno de los invitados a la fiesta, aunque fue sólo por un rato, pues no tenían modo de meterlo al salón de fiestas, aunque el niño quería hacerlo, pero no lo dejaron, cosas de higiene y seguridad. Y por supuesto la hábil fotógrafa, estuvo tomando fotos del niño motado en su caballo "Tornado", el cual era como tres o cuatro veces más grande que yo, y el papá por supuesto quería fotos en todos lo ángulos del caballo con el niño montado.

Entre muchas de las cosas que ofrecieron los padres de entretenimiento se encontraron desde la comida hasta una botargas de Woody y Buzz Lightyear, para éste evento el papá del niño decidió quitarse el disfraz, lo cual todos agradecimos mucho, no era nada agradable la visión de un hombre cuarentón, fuera de forma con mallas y alitas.

Después de las botargas, hubo piñata, por supuesto una fiesta infantil sin piñata no es nada, pero el niño no estaba interesado en la piñata, solo quería estar con la botargas, así que practicamente fue obligado a dar un par de golpes, los cuales dio sin ningún entusiasmo, nada bueno para las fotos.

La piñata terminó rota por uno de los adultos, pues los niños pasaban y pasaban y no lograban hacer nada, por supuesto como era de esperar, los niños fueron felices tomando dulces, pero sin dejarme tomar foto del festejado, al final, no pude conservar tan feliz momento para el niño, entre otras cosas, porque se acabó la pila de mi cámara, por suerte, tenía el cargador y unos minutos antes de la siguiente actividad, así que a cargar lo más que se pudiera.

Un rato después de la piñata, los animadores del salón organizaron juegos para chicos y grandes, entre los juegos, hubo uno muy curioso, donde los adultos (entre ellos la mamá del niño), tuvieron que ponerse pelucas y correr en círculos persiguiendo al de adelante para ir cambiando pelucas, quien quedara sin peluca quedaba fuera, así que imaginen la divertida imagen que resultó de eso, pues además la pelucas no eran nada bonitas, al contrario, eran parecidas a las que usan los payasos.

Por último, un show de payasos, bastante divertidos, aunque nada fotogénicos, pero hice mi mejor esfuerzo con ellos. Los payasos felicitaron al niño al final de show y partieron el pastel con él, solo que no era un pastel común, no, estaba hecho de muchos panquesitos, tan dulces que se quedó la mitad, además fue lo último de la fiesta y ya muchos invitados se habían ido.

Al final terminé tomando como 300 fotos de una fiesta de 5 horas, y como sobró mucho de los panquesitos, me dieron todos los que quisiera, un cosa muy buena pues me gustan los panquesitos.

Así que después de un hombre de cuarenta y algo con disfraz de Buzz, botargas, juegos y payasos, éste Fénix, terminó muy cansado, y sin ganas de volver a hacerlo, al menos no por el momento.

martes, 2 de agosto de 2011

La importancia de los medios de comunicación masiva

A través del tiempo los medios de comunicación han ido evolucionando para adecuarse a las diferentes necesidades del ser humano. Es gracias a esta evolución que la gente hoy en día puede disfrutar de productos para satisfacer sus necesidades, desde las más simples, como es comunicarse de forma personal con un teléfono celular, hasta las más complejas, como es transmitir un mismo mensaje a varias personas diferentes (incluso millones de personas), a través de la televisión satelital o el Internet.

Pero, ¿cuál es la verdadera importancia de los medios masivos de comunicación?

Los medios masivos están en todas partes, rodeando y nutriendo nuestra vida diaria, forman parte de nuestra historia personal y colectiva, pues sin darnos cuenta, no podemos vivir sin ellos. Todos los días al levantarnos sabemos qué pasa en el resto del mundo, o en nuestra misma colonia, a través de la radio, los periódicos o la televisión. Para elegir el camino más adecuado al dirigirnos a nuestras actividades diarias, consultamos el reporte del tráfico, de igual manera, los medios masivos de comunicación nos proporcionan entretenimiento, al alcance de nuestra mano, con un simple control remoto podemos elegir un programa en la televisión, escuchar nuestra canción favorita en la radio, o escoger que película u obra de teatro ir a ver.

Los medios masivos de comunicación llevan tanto tiempo entre nosotros que sería difícil concebir la vida sin ellos. Son tantos y tan complejos que en 1972, Harry Pross creó tres clasificaciones para definirlos, donde están considerados desde un libro hasta la televisión y la radio, sin embargo, la evolución también ha alcanzado a los medios, es por esto que en 1997 Manfred Faßler tuvo que incluir una nueva clasificación, donde ya están contemplados los medios digitales, como son el celular o la televisión satelital. Esto sólo nos puede decir una cosa, conforme avance el ser humano, lo harán lo medios masivos, cada día tenemos más necesidades que cubrir, y todas, invariablemente, incluyen la necesidad de estar en comunicación con el mundo que nos rodea.

¿Para que nos sirven los Medios Masivos de Comunicación?

Según John Fiske, necesitamos la comunicación para crear una sociedad, esta es la base de las relaciones sociales, con las que basamos nuestra sociedad, por lo que los medios masivos nos permiten estar en contacto con millones de personas al mismo tiempo, nos dan la facilidad de conocer a personas del todo el mundo sin salir de tu casa utilizando sólo una computadora, también nos permite saber como viven en otras partes del mundo o solidarizarse con una causa en particular, sin importar las distancias.

Los medios masivos nos permiten también saber y almacenar la historia del mundo en que vivimos, e incluso de mundos imaginarios, nos ayudan a decidir que escuela elegir para estudiar, o que bebida satisface mejor nuestras necesidades.

La evolución de los medios nos indica que jamás podremos vivir sin ellos, porque sería imposible comunicarle al mundo una idea sin ellos. Para los negocios y empresas es vital contar con los anuncios en espectaculares, así mismo para el consumidor promedio, circular por Av. Periférico sin tener espectaculares que ver, resultaría en un consumidor desinformado de nuevos productos y promociones. Para los jóvenes y adolescentes, no contar con “Face Book” resultaría en millones de amistades perdidas, millones de consejos
que jamás podrán o recibir, millones de puntos de vista que no podrán conocer. Y así millones de ejemplos más.

Al final del día, siempre vamos a necesitar los medios masivos de comunicación, por erso es importante conocerlos y saber aprovecharlos.

domingo, 13 de marzo de 2011

Los estudiantes de hoy

Una de las profesiones menos reconocidas en el mundo entero, es la del docente, los docentes somos los encargados de educar, de impartir conocimiento, también, porque no decirlo, de soportar desplantes, groserías y en resumen, un motón de alumnos que no saben la importancia del conocimiento hasta el momento en que lo necesitan.


Así pues, los estudiantes varían, entre aquellos que les importa una calificación, los que de verdad quieren aprender, o los que a mi modo de ver, son los peores existentes, aquellos a los que se les obliga a ir a clase, pero que en realidad no les interesa, ni la calificación ni el conocimiento, y que, como fueron obligados a asistir, tratan de pasar su tiempo, de la forma más agradable para ellos, sin importar si esto afecta de alguna manera a la dinámica de la clase, o si evitan que el resto de sus compañeros entiendan los temas impartidos, o si dificulta la labor docente, no, para ellos, lo más importante en su día, es divertirse ellos, sin importar nada más.


Por desgracia, es éste último grupo, el que se está reproduciendo, el que está tomando el control de las aulas (o quizá sólo es mala suerte mía), sí digo desgracia, por que lo es, el número de alumnos a los que realmente les preocupe la calificación, o el conocimiento, va en desmedro, ya es mucho que culturalmente hablando los estudiantes de hoy en día estén deficientes, pero ¿qué hacer con quien no quiere estar ahí? ¿cómo motivar a quién se reusa a ser motivado? O más importante aun, ¿cómo ayudar a quién no quiere ser ayudado?


Es por estas preguntas, que he decidido compartir un poco de lo que yo veo en las aulas todos los días, tanto en nivel bachillerato como en nivel licenciatura, y debo advertir que es vergonzoso como los alumnos que ya han cursado niveles educativos previos, tengan un nivel cultural tan deplorable.


Los alumnos de la actualidad, no sólo son los orgullosos poseedores de una espantosa ortografía, sino que además demuestran una poco admirable vehemencia por la persistencia en ello, no sólo no les interesa corregir las faltas ortográficas, sino que se molestan y ofenden cuando el docente les obliga a corregirlas, y es entonces cuando escuchamos frases como: "Ay miss, es que los acentos no me gustan" o "ay miss, nadie me revisa la ortografía", o mis favoritas, "ay miss ya reviselo así, no sea mala", "es que el corrector de Windows no lo corrigió". Y tenemos faltas tan imperdonables como: "Iva", "aser", "i haci", "telebición". Y su solución es un "ay perdón".


Pero la ortografía no es el único de sus problemas, ni mucho menos el más grave, sus problemas son variados, van entre la conducta odiosa o apática, hasta el no respetarse ni sí mismos, sintiendo que deben ser graciosos o que deben tener el poder de hacer lo que quieran cuando quieran, generando así casos como el alumno que decidió tomar una botella vacía de gatorade, y orinar en ella, dentro del salón de clases, frente a todos sus compañeros y al docente, sólo por demostrar que nadie puede mandarlo. Además, no podemos dejar de mencionar las constantes faltas de respeto que el docente debe soportar, acompañado de los posteriores ruegos para no sacar un bien merecido cinco (en el caso de que les importe), y no podemos dejar de lado los trabajos "bajados" de Internet, que los alumnos pretenden entregar como propios bajo el pretexto de "no tengo tiempo", que además de saber que los trabajos no son originales, exigen que sean calificados como si lo fueran, pues según ellos, su trabajo les costó buscarlo e imprimirlo, si me lo preguntan, su comportamiento y pretextos son patéticos.


Pero, ¿quién tiene la culpa?, la respuesta más simple sería "El alumno", pero ¿en verdad es él el único culpable? En mi muy personal opinión, no, el estudiante no es el único culpable, la realidad es que en casa, los padres o tutores son responsables por la formación moral y ética de los alumnos, los profesores de niveles básicos, son los responsables por su formación en el uso del lenguaje, y sin embargo, tenemos estudiantes en nivel licenciatura, que no saben escribir correctamente, que no saben que sucedió el 2 de octubre de 1968, pero que creen que son muy cultos porque vieron en el cine los filmes de Olallo Rubio, pero jamás en su vida han visto un filme de arte. O alumnos de preparatoria que siguen con la creencia de que la mayúsculas no se acentúan, a pesar de que esa regla orográfica fue reformada hace más de 15 años, que no tienen ni idea de lo que sucede en el mundo, pero sí saben quien es el portero de la selección mexicana de fútbol, desconocen la historia de su propio país, pero se saben de memoria la alineación de su equipo favorito, que hasta hace unos meses no les interesaba el funcionamiento del sistema penal mexicano, pero ahora creen saberlo todo, solo por haber visto un documental famoso en el cine.


Si estos son el futuro de nuestro país, entonces hay que preocuparse, pues por desgracia, ellos van a transmitir sus deficiencias a otras generaciones, y entonces, habrá que temer, pues el mundo estará en caos, ¿es eso lo que queremos?


Se despide un Fénix, preocupado no por el futuro, sino por el presente de estos estudiantes.

viernes, 18 de febrero de 2011

Después de 14 de Febrero

En esta semana tuvimos la celebración de una fecha muy importante para la sociedad, en especial para los jóvenes y adolescentes, por desgracia, no me refiero a una fecha conmemorativa, o relacionada con la historia, no, estoy hablando de uno de los más grandes logros de la mercadotecnia.

El 14 de Febrero, el día del amor y la amistad, la fecha en la que todas la parejas se reconcilian y actúan como si jamás pelearan, la fecha en que a pesar de decir que celebran al amor y a la amistad, nadie está con sus amigos, muchos, ni siquiera recuerdan que los tienen, y por supuesto, no podemos dejar de lado a todos aquellos que, como no tienen pareja, se amargan o deprimen, por que al no tener pareja con quien celebrar, automáticamente no tienen a nadie más, ni amigos ni a nadie que demuestre valer la pena para festejar.

Durante días previos al 14, vemos por las calles a montones de globeros cargando un botín preciado, millones de globos de todos tamaños, colores, formas y mensajes invaden las calles, cientos de puestos ambulantes con montones de peluches variados, dulces de todos precios y cuanto invento inútil de color rojo o rosa y lleno de moñitos. Y obvio, las calles llenas de regalitos y gente comprándolos a diez veces su precio real, pero no importa, todo se vende, porque es para el ser amado.

En la escuela donde trabajo, realizaron una dinámica con algunos de los chicos, tuvieron un puesto de venta de globos, regalos y chocolates, además un buzón, donde los chicos podían ir a dejar cartitas de amor, una comisión encargada del buzón distribuiría las cartas y regalos por todos los salones, así que lo pobres profesores, tuvimos que sufrir las constantes interrupciones de la entrega; por último, algunos chicos más anduvieron por la escuela regalando besos y abrazos, así que recibí muchos de esos, pues los chicos que conformaban dicho grupo, eran o fueron en algún punto, alumnos míos.

Y así pasó el 14, lleno de colores pastel, intercambio de regalos y felicitaciones.

El día 15, para éste día todavía se conservaba un poco del espíritu de amor, algunos continuaban hablando o mostrando sus regalos, las parejas seguían amándose tanto y todo sigue siendo felicidad. Pero para el 16, ya nadie se acuerda que alguna vez fue 14, las rutinas normales regresan, los colores se han desvanecido y todo el mundo ha comenzado a tomar un ritmo menos amoroso. Para el 16, las flores que recibieron han comenzado a marchitarse y las envolturas de los dulces que fueron consumidos, descansan en la basura, para no dejar recuerdo de su existencia. Para el día 17 todos los peluches han comenzado a formar una fina capa de polvo, amontonados en un estante con otros más, para ser olvidados hasta el año entrante cuando un nuevo integrante de la colección se incorpora. Y para el 18, tan sólo cuatro días después, todo rastro del 14 ha quedado olvidado.

Y Yo me pregunto ¿realmente vale la pena? Al parecer para millones y millones de personas sí, y si eres una de las pocas excepciones, eres un amargado, así que habrá que elegir, si ser un amargado o ser parte de la locura anual del 14 de Febrero.

Se despide un Fénix que no comprende tanto alboroto por un día.

viernes, 4 de febrero de 2011

¿El Coche Tortilla?

El pasado 30 de enero, comenzó una serie de sucesos interesantes e indignantes, todo al mismo tiempo, y todo comenzó con la presentación del primer auto deportivo mexicano el Mastretta MXT, en el programa británico, perteneciente a la cadena BBC "Top Gear", donde en lugar de discutir las características del auto, los tres conductores se limitaron a hacer chistes raciales, los cuales incluyeron el estereotipo caricaturesco del mexicano, la comida mexicana y por último al embajador mexicano en la unión británica, sin mencionar que jamás mencionaron el nombre real del auto, al cual denominaron "El Tortilla".

Por supuesto que las quejas diplomáticas no se hicieron esperar, aunadas a las diversas quejas que emitieron mexicanos por todo el mundo, incluidos trabajadores de la BBC en su versión latino americana. Incluso el mismo parlamento británico expresó su repudio a dichos comentarios, y expresaron su preocupación puesto que se aproxima una visita diplomática del vice primer ministro británico, Nick Clegg, la embajada británica en México, calificó los "chistes" de xenófobos, a través de su vocero Sergio Almazán.

El final de todo se encontró cuando uno de los conductores del programa, se disculpó vía su web site y la BBC junto con el productor del programa, quien reconoció que "los presentadores del programa pudieron haber sido "groseros" y "maliciosos", pero que en ningún caso hubo "rencor" en sus comentarios", a través de un comunicado público entregado al embajador mexicano en Londres, Eduardo Medina Mora y publicado en la página de la cadena.

Y todo gracias a tres tipos que se burlan de otros, sin contemplar las consecuencias de lo que dicen, pero lo que hay que resaltar de todo, no son la consecuencias negativas, no es la molestia que causó en el mundo entero, no eso no es importante, lo que vale la pena resaltar, es que gracias a tres ingleses tontos y malolientes, ahora todo el mundo sabe que existe un auto manufacturado en México, ahora todo el mundo conoce al Mastretta MXT, el coche "Tortilla".

Según Carlos Mastretta, director general de la marca, Top Gear le dio millones en publicidad gratuita al auto, ya que antes de la presentación del programa, el auto solo se había mostrado de forma controlada a un público localizado, pero con la actual exposición, se espera que varios mexicanos e incluso extranjeros, se interesen en el auto. Así que al final de la semana, con una seudo disculpa y mucha exposición, quien salió victorioso fue el ahora polémico Mastretta MXT. Bien ¿no?

Se despide un Fénix esperando que no haya más conflictos diplomáticos en un muy buen tiempo.

sábado, 22 de enero de 2011

Después de la vacaciones; el regreso a clases

Después de varias semanas de vacaciones, un mes para ser exactos ( para todos los que estamos en plan cuatrimestral), es tiempo de volver a clases, son la vaciones más largas que tenemos, así que, al menos yo, no estoy acostumbrada a pasar tanto tiempo fuera de la escuela, además regreso con nuevos horarios y nuevos grupos, sin que ninguno de mis viejos alumnos esté de nuevo conmigo, lo que significa, nuevamente aprenderme el nombre de 200 alumnos, o al menos hacer el intento.

Como cada vez que inicia un grupo nuevo, comenzamos por las presentaciones, no porque yo crea que me va a servir para recordarlos, sino para que se sientan importantes al presentarse, además, no hay mejor manera de medir su creatividad, entusiasmo y soltura, desde el primer momento del cuatrimestre. Así pues la presentación consiste en dos faces, la primera, ellos dicen su nombre (y apodo), carrera (en el caso de materias de tronco común) y sus expectativas (así de simple, ellos escogen qué expectativas, laborales, personales, etc). Y bueno, las respuestas a la parte de las expectativas, son básicamente las mismas, lo que nos dice que mis alumnos carecen de creatividad, vamos desde "terminar mi carrera", hasta "poner mi propio negocio". Y es entonces cuando yo me pregunto, ¿Acaso no tienen mas sueños o metas?

La segunda parte de la presentación consiste en hacer preguntas, de ellos hacia mi, con la libertad de preguntar lo que quieran, nuevamente, medimos con esto su creatividad, su capacidad cognitiva, y por supuesto, que tan metiches pueden llegar a ser. Y las preguntas aquí, si bien son un poco más entusiastas, termino respondiendo a 5 grupos diferentes lo mismo, si tengo novio, si soy casada, si tengo hijos, en donde estudié, si tengo mascotas, que mascotas tengo, si tengo coche y si dejo mucha tarea; y con esto, se les acaban las preguntas.

Para la segunda clase, una vez que ya pasamos las presentaciones, comenzamos con el temario, pero ahora si, quieren preguntar, quieren saber, cosas personales, a pesar de que la primer clase tuvieron esa oportunidad, al parecer les sirve el tiempo para pensar, aunque no mucho, porque las nuevas preguntas también se parecen; si vivo sola, si tengo planes de casarme, si pienso en ser infiel, y cosas parecidas, a lo que siempre les respondo igual, las preguntas que no se refieren a la materia, fueron la clase pasada, ni modo, perdieron su oportunidad.

Ya trabajando sobre la materia, comienzo a identificar características llamativas de cada subgrupo, y sobre esas características, se ganan sus sobrenombres, los cuales, los perseguirán hasta el final del curso; en esta ocasión, tenemos a las Hormigas, las niñas que siempre están atentas, que siempre están trabajando; después encontramos a las Avispas, un grupo integrado por tres niñas que no se concentran por nada del mundo, su foco de atención dura menos de 3 segundos; también tenemos a los Avispones, subgrupo de las Avispas, pero encabezado por un hombre gay; además no puede faltar en todo grupo social, el grupo de los Chismosos, aquellos que están metidos en todo, saben todo, y todo es de su interés; y por último (hasta ahora), tenemos a los Elefantes, serenos, pasivos y tranquilos, pero letales si les provoca, y con una memoria peculiar. Así pues, esos, al menos hasta ahora, son mis nuevos alumnos, habrá que ver que dicen ellos de mi.

Se despide un Fénix, con nuevos alumnos.

jueves, 6 de enero de 2011

Renovando la licencia de conducir

Aprovechando las vacaciones, fui a renovar mi licencia de conducir, un trámite que me resistía a realizar, pero que era necesario hacer. Hace dos años, cuando renové mi licencia en ese tiempo, me enfrenté con gente burócrata y corrupta, lenta y sin la menor intención de realizar su trabajo de forma eficiente y rápida, en esta ocasión, para mi desagrado, se encontraba exactamente la misma gente, sólo que más codiciosa, más corrupta, y uno pensaría, si las cosas van en aumento, quizás ahora, sean más eficientes, más rápidas, pero no, al contrario, esa parte, fue al contrario, menos eficiente, menos rápida.

El recinto que alberga al departamento de tránsito correspondiente al municipio de Cuautitlán México (o Cuautitlán de Romero Rubio, como algunos lo conocen), es uno de los más lentos y corruptos que he conocido en mis años como conductora, en esta ocasión, fui acompañada por mi madre y su marido, pues su licencia expira por la misma época (claro aprovechando el periodo de vacaciones), llegamos al rededor de las 10:00 A.M. Había varias filas, pero ninguna indicaba para qué servía cada una, así que tuvimos que preguntar, pero la gente que atendía las ventanillas, estaba muy ocupada platicando entre ellos o desayunando, así que no se pudo obtener información alguna de ellos, sin embargo, la gente formada fue muy amable al indicarnos para qué era cada fila, así que nos formamos en la fila correspondiente a la recepción de documentos, donde un chico en entrenamiento (que no parecía estar muy seguro ni de su nombre, mucho menos de su función), recibía y capturaba los datos de cada uno en su computadora, éste chico mandaba a esa gente cuyos documentos habían sido recibidos, a otra fila, donde se daba la orden de pago, que a su vez, era capturada por otra señora, que pasaba más tiempo fuera de su lugar que capturando las órdenes de pago; entre ambas filas tardamos una hora y media, y solo había seis personas delante de nosotros.

Una vez que nos fue entregada la orden de pago, había que hacer otra fila para la caja, donde no sólo se ocupaban del pago de licencias, sino también del pago de infracciones, así que la gente iba en aumento en esa fila en particular, donde para colmo, su encargada, no se encontraba presente, así que ahí perdimos media hora más.

Después había que integrarse en otra fila, para realizar el trámite de toma de huellas, firma y foto, sólo que había un pequeño detalle, nadie, en ningún momento avisó a toda esa gente, que debían entregar su hoja de pago en ventanilla, ni mucho menos que se atendería a la gente, no como se encontraba formada, sino en el orden en que entregaron sus hojas, así que todos defendían su lugar en la fila como si su vida dependiera de ello, por supuesto que para éste punto, el número de personas esperando, duplicaba el número de personas que se encontraban cuando llegamos, así que en esa fila duramos una hora hasta que la gente inconforme comenzó a amontonarse cerca de las ventanillas, y la señora que se encargaba de capturar las órdenes de pago e instruir (y avergonzar públicamente)  al chico en entrenamiento, se sintió acosada y decidió instruir a la gente sobre el proceso como debía ser, y ordenar a todos según el turno que realmente ocupaban, prometiendo que con eso el trámite se realizaría más rápido. Si dos horas más es considerado como  rápido, no quiero saber como habría sido lento.

En la fila, la gente tiende a platicar, para pasar el tiempo un poco menos aburrido, así que entre las conversaciones, un hombre aseguró haber revisado la página de Internet, y según él, los costos eran otros, más bajos, pero que la gente que lo atendió se excusó diciendo que por temporada alta, los precios siempre suben (obvio que es temporada alta, la gente no tiene cinco horas para gastar ahí en horas de trabajo), además, según aquel hombre, la página decía que para renovación de licencia de automovilista, no era necesario hacer examen de conocimiento del reglamento de tránsito (cosa que yo dudo sinceramente, pero él decía que así era), así que los chismes al respecto comenzaron a rolar entre las personas formadas, hasta llegar a oídos de mi madre y su marido, quienes recordaron que hace dos años, les tocó ver que a la gente que solicitaba licencia de chofer, permisos, renovaciones en personas mayores o muy jóvenes (casi parecía por sorteo), les cobraban $50.00 por no realizar el examen, de forma descarada; esto se convirtió en otro tópico de las conversaciones de la fila, al grado que muchos de los que estaban ahí para sacar cualquiera de estos tipos de licencia, fueron consiguiendo cambio, pues además se especulaba que si decidías presentar el examen, era seguro que lo iban a reprobar, y una vez presentado el examen, y habiéndolo reprobado, había que pagar y pasar por todo  el trámite completo, de nuevo (esta parte la verdad es no fue más que simple conjetura).

Al fin llegó mi turno de pasar, y en efecto, me tocó ser testigo de como a un señor que iba adelante, solicitando licencia de chofer, le pidieron dinero, pero no fueron $50.00, no, en esta ocasión fueron $100.00 (la inflación también afecta a los corruptos funcionarios públicos). Afortunadamente para mi, yo no me tuve que enfrentar a la odiosa "señora" que se encargaba de ese "trámite", pues en esta ocasión, sólo atacaban a choferes.

El resto del trámite, las huellas, la firma y la foto, sólo tomaron diez minutos más de tiempo, así salí huyendo de ahí. Y puedo asegurar que dentro de dos años que debo renovar mi licencia, no lo haré ahí.

Por último, hace dos años que fui testigo de la corrupción, hice mi denuncia telefónica, esperando que las cosas cambiaran, pero éste año, me encontré con las mismas personas, y la misma corrupción.

Se despide un Fénix, deseando que no caigan en esa oficina de gobierno, y que no ayuden a que la corrupción crezca.

sábado, 1 de enero de 2011

De la noche vieja al año nuevo

Antes que nada, ¡Feliz año nuevo 2011 a todos!

Dicho esto, hablemos un poco de los rituales de la noche vieja, la cena de año de nuevo:

Existen diferentes maneras de celebrar la noche vieja o cena de año nuevo, todo depende del tipo de persona; existen aquellas que pasan la noche en casa, solos acompañados por su pareja, amigos y/o familiares; otros prefieren salir de casa, celebrar en salones de fiestas, ir a casa de algún familiar o amigo, o pasarla en algún restaurante o antro; y por supuestos hay aquellos que reciben el año trabajando.

En mi caso muy particular, bueno, celebro en compañía de muy peculiar familia; verán, tengo 6  ruidosas, escandalosas y voluntariosas tías por el lado de mi mamá, ellas decidieron que para hacer feliz a su madre (mi linda abuelita), turnarse la cena de año nuevo, de la mayor a la menor, éste año, comenzando de nuevo el ciclo, tocó el turno a la hermana mayor, así que el centro de reunión se ubicó algo al sur de la ciudad de México. Mi familia es un poco numerosa, además de las 7 hermanas están 4 maridos correspondientes, y 12 sobrinos (primos para mi), que van desde un hombre de treinta y tantos, hasta una bebe de meses; así que todos reunidos en la casa de la hermana mayor, cuya obligación es organizar todo, repartir qué debe llevar cada una de sus hermanas para la cena, y esto va desde los refrescos y botanas, hasta quién hace el pavo y el resto de la comida.

Para la cena el pavo es cocinado por mi hermano mayor (que tiene complejo de chef internacional), y cada año es cocinado de manera diferente y nunca de la forma tradicional, éste año fue hecho al axiote y jugo de mandarina, acompañado por el tradicional guisado de "relleno de pavo" y ensalada de manzana, que la segunda hermana en la lista hace de forma extraordinaria, y un espagueti (del tipo que sirven en bodas y quince años), que una de las hermanas más jóvenes realiza para deleite de su marido y su hijo (pues sólo a ellos les gusta).

Como en todas las familias, existe aquella persona impuntual, que por obvias razones, se le asigna la tarea que no pueda interrumpir de ninguna forma la cena, en éste caso, la cuarta hermana, a quién se le encomienda la tarea de proveer las uvas, y que para hacerlo bien, dado que es lo único que se le ha encomendado, realiza pequeñas bolsas individuales etiquetadas con los nombres de todos los asistentes.

Es común en toda familia, que exista alguien que odia cocinar, y éste es el caso de mi madre, la tercera de las hermanas, a quién sólo se le encomienda el pan, refrescos y botanas, y todo aquello que se pueda comprar.

Así que una vez que se tiene todo, comienza la locura en la cocina, donde entran y salen platos, llevados por los meseros de lujo, o sea, todo aquel que se ofrezca o se asigne para la tarea. Por ser una familia que se encuentra distribuida por toda la ciudad (unos viven en el centro otros en el sur y otros más en el norte), y separada por el tráfico, nos es muy común vernos reunidos a todos, sólo en bodas, algunos cumpleaños y la cena de año de nuevo; así que todos aprovechan para ponerse al tanto de la vida de los demás, unos con genuino interés, otros por chisme y unos más para poder alardear de su propia vida.

Y así entre charlas sinceras y otras no tanto, llega la cuenta final, el clásico 10, 9, 8, etc. Cada quién toma su bolsa etiquetada de uvas  y su copa de sidra (previamente repartidas), y se ponen a comer uvas como si la vida se les fuera en ello. Cuando ya todos hubieron terminado sus uvas, mis "adorables" tías piden a mi abuelita que diga el brindis (al cual cada año se niega), y como era de esperarse, mi linda abuelita, trató de salvarse del brindis, y como cada año, no lo consiguió, éste año fue convencida por la segunda hermana y mi madre, cosa curiosa, ambas le "soplaron" el discurso, de forma bastante indiscreta, pero muy cómica.

Ya dado el discurso, hecho el brindis, vienen los abrazos, estos, al igual que las conversaciones, fueron de los más sinceros, hasta los menos sinceros. Y al último de todo, el pastel para festejar a la menor de las hermanas, que tuvo la suerte (quien sabe si buena o mala), de nacer el día 31 de diciembre.

Y con esto concluye el festejo de la noche vieja y el año nuevo en mi familia.

Se despide un Fénix feliz por un año nuevo, dejando atrás el viejo, y deseando un feliz comienzo para todo aquel que lea esto.