Aprovechando las vacaciones, fui a renovar mi licencia de conducir, un trámite que me resistía a realizar, pero que era necesario hacer. Hace dos años, cuando renové mi licencia en ese tiempo, me enfrenté con gente burócrata y corrupta, lenta y sin la menor intención de realizar su trabajo de forma eficiente y rápida, en esta ocasión, para mi desagrado, se encontraba exactamente la misma gente, sólo que más codiciosa, más corrupta, y uno pensaría, si las cosas van en aumento, quizás ahora, sean más eficientes, más rápidas, pero no, al contrario, esa parte, fue al contrario, menos eficiente, menos rápida.
El recinto que alberga al departamento de tránsito correspondiente al municipio de Cuautitlán México (o Cuautitlán de Romero Rubio, como algunos lo conocen), es uno de los más lentos y corruptos que he conocido en mis años como conductora, en esta ocasión, fui acompañada por mi madre y su marido, pues su licencia expira por la misma época (claro aprovechando el periodo de vacaciones), llegamos al rededor de las 10:00 A.M. Había varias filas, pero ninguna indicaba para qué servía cada una, así que tuvimos que preguntar, pero la gente que atendía las ventanillas, estaba muy ocupada platicando entre ellos o desayunando, así que no se pudo obtener información alguna de ellos, sin embargo, la gente formada fue muy amable al indicarnos para qué era cada fila, así que nos formamos en la fila correspondiente a la recepción de documentos, donde un chico en entrenamiento (que no parecía estar muy seguro ni de su nombre, mucho menos de su función), recibía y capturaba los datos de cada uno en su computadora, éste chico mandaba a esa gente cuyos documentos habían sido recibidos, a otra fila, donde se daba la orden de pago, que a su vez, era capturada por otra señora, que pasaba más tiempo fuera de su lugar que capturando las órdenes de pago; entre ambas filas tardamos una hora y media, y solo había seis personas delante de nosotros.
Una vez que nos fue entregada la orden de pago, había que hacer otra fila para la caja, donde no sólo se ocupaban del pago de licencias, sino también del pago de infracciones, así que la gente iba en aumento en esa fila en particular, donde para colmo, su encargada, no se encontraba presente, así que ahí perdimos media hora más.
Después había que integrarse en otra fila, para realizar el trámite de toma de huellas, firma y foto, sólo que había un pequeño detalle, nadie, en ningún momento avisó a toda esa gente, que debían entregar su hoja de pago en ventanilla, ni mucho menos que se atendería a la gente, no como se encontraba formada, sino en el orden en que entregaron sus hojas, así que todos defendían su lugar en la fila como si su vida dependiera de ello, por supuesto que para éste punto, el número de personas esperando, duplicaba el número de personas que se encontraban cuando llegamos, así que en esa fila duramos una hora hasta que la gente inconforme comenzó a amontonarse cerca de las ventanillas, y la señora que se encargaba de capturar las órdenes de pago e instruir (y avergonzar públicamente) al chico en entrenamiento, se sintió acosada y decidió instruir a la gente sobre el proceso como debía ser, y ordenar a todos según el turno que realmente ocupaban, prometiendo que con eso el trámite se realizaría más rápido. Si dos horas más es considerado como rápido, no quiero saber como habría sido lento.
En la fila, la gente tiende a platicar, para pasar el tiempo un poco menos aburrido, así que entre las conversaciones, un hombre aseguró haber revisado la página de Internet, y según él, los costos eran otros, más bajos, pero que la gente que lo atendió se excusó diciendo que por temporada alta, los precios siempre suben (obvio que es temporada alta, la gente no tiene cinco horas para gastar ahí en horas de trabajo), además, según aquel hombre, la página decía que para renovación de licencia de automovilista, no era necesario hacer examen de conocimiento del reglamento de tránsito (cosa que yo dudo sinceramente, pero él decía que así era), así que los chismes al respecto comenzaron a rolar entre las personas formadas, hasta llegar a oídos de mi madre y su marido, quienes recordaron que hace dos años, les tocó ver que a la gente que solicitaba licencia de chofer, permisos, renovaciones en personas mayores o muy jóvenes (casi parecía por sorteo), les cobraban $50.00 por no realizar el examen, de forma descarada; esto se convirtió en otro tópico de las conversaciones de la fila, al grado que muchos de los que estaban ahí para sacar cualquiera de estos tipos de licencia, fueron consiguiendo cambio, pues además se especulaba que si decidías presentar el examen, era seguro que lo iban a reprobar, y una vez presentado el examen, y habiéndolo reprobado, había que pagar y pasar por todo el trámite completo, de nuevo (esta parte la verdad es no fue más que simple conjetura).
Al fin llegó mi turno de pasar, y en efecto, me tocó ser testigo de como a un señor que iba adelante, solicitando licencia de chofer, le pidieron dinero, pero no fueron $50.00, no, en esta ocasión fueron $100.00 (la inflación también afecta a los corruptos funcionarios públicos). Afortunadamente para mi, yo no me tuve que enfrentar a la odiosa "señora" que se encargaba de ese "trámite", pues en esta ocasión, sólo atacaban a choferes.
El resto del trámite, las huellas, la firma y la foto, sólo tomaron diez minutos más de tiempo, así salí huyendo de ahí. Y puedo asegurar que dentro de dos años que debo renovar mi licencia, no lo haré ahí.
Por último, hace dos años que fui testigo de la corrupción, hice mi denuncia telefónica, esperando que las cosas cambiaran, pero éste año, me encontré con las mismas personas, y la misma corrupción.
Se despide un Fénix, deseando que no caigan en esa oficina de gobierno, y que no ayuden a que la corrupción crezca.
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