lunes, 24 de febrero de 2014

El mundo según yo

Todas las personas somos diferentes, todas las personas tenemos cualidades y defectos que nos hacen ser únicos e irrepetibles. En muchas ocasiones nuestra historia personal es el principal pilar de nuestra personalidad y como muchos quisiéramos borrar los errores, sin pensar que por ellos aprendimos valiosas lecciones, dicho esto mis queridos lectores o lectoras, quiero compartirles un poco de la visión que me ha llevado a ser el Fénix que soy hoy en día, espero les guste:

Soy la segunda hija de una mujer extraordinaria, que crió sola a dos hijos tan diferentes entre si como la luz y la oscuridad.Por ser madre soltera, tenía que trabajar mucho, dejando a sus hijos al cuidado de diferentes personajes; tuve nana, fui a cursos de diferentes cosas, y pasaba mucho tiempo con mi hermano mayor, que buen hermano mayor, odiaba tener que cuidar a su hermana menor. Mi hermano no es precisamente una persona fácil de tratar, no se confundas mis queridos lectores o lectoras, amo a mi hermano, pero no oculto sus defectos, y la verdad sea dicha, es medio "lacra", aunque no todo el tiempo; el y yo somos muy, muy diferentes, y esas diferencias generan conflictos, es simple.

Mi infancia podría haber resultado normal, sino fuera por el hecho de que me la pasé enferma la mayor parte, culpa de un doctor idiota y una madre confiada, que dio como resultado un mal diagnóstico, resultó en una niña enfermiza y débil, no había muchas opciones de diversión, y aún así lo lograba. (Espero ya entendieran porqué un Fénix)

Después de todo ese contexto, mi visión del mundo mis queridos lectores o lectoras, es simple, "hay que ser quien se quiere ser". Es difícil, mucho, sin embargo vale la pena, aunque debo decir que el camino para lograr ser quien quiero ser, es muy confuso; primero debes decidir quién quieres ser, es muy fácil decirlo, pero hacerlo no lo es tanto, en mi caso, yo no sabía quién quería ser, pero si sabía quién no quería ser, así que caminé en dirección opuesta y me encontré en el camino.

Lo que nadie te dice es el precio a pagar por ser como quieres y no como se espera que seas, así que mis queridos lectores y lectoras, éste es el precio que tuve que pagar:

Pocos amigos, la realidad es que la gente que te acepta como eres es poca, aunque debo decir que con los amigos que tengo me sobra diversión, pues al igual que yo, ellos decidieron ser únicos.
Desaprobación familiar, todas las familias se decepcionan cuando ven sus expectativas rotas, sin embargo, si se tiene una familia unida y amorosa como la mía, terminan por aceptarlo, no sin antes pelear claro, la esperanza muere al último, pero al final lo aceptan. Debes ser consiente de que romperás los sueños y esperanzas que tenían sobre ti, por ejemplo, mi madre, siempre quiso una linda princesa que usara vestido y zapatillas, pero su deseo nunca se concedió.
Soledad, suele pasar que no es fácil encontrar con quién compartir tu vida, las personas diferentes somos difíciles de entender y aceptar, pero no es nada del otro mundo, además es divertido buscar, eventualmente se encuentra a alguien que lo hace y se es muy muy feliz.
 Locura y crítica, de todos, creo que es la qué mas trabajo cuesta, que constantemente te digan que está loca por ser diferente, o que se te critique por no seguir el estatus, cuando la realidad es no eres diferente, sólo eres TU y nadie más. Me gustaría decirte querido lector o lectora, que esto mejora, o se evita, pero no es así, la gente siempre va criticar a los que les rodean, lo que si te puedo decir, es que deja de importar lo que los demás opinan.

Así pues mis queridos lectores y lectoras, ser quien se quiere ser, no es copiar a nadie, ni ir en contra de lo que los demás dicen o de las modas, es ser uno mismo, con todos los defectos y cualidades que se tienen, con todas las tristezas y alegrías que hay, pero sobre todo, es ser feliz con uno mismo.

Se despide de ustedes un Fénix orgulloso de que le digan "loco".


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