viernes, 2 de mayo de 2014

Héroes anónimos

Día tras día las personas caminan en el mundo rodeadas de otras personas, las cuales sin saberlo, son capaces de cambiar el curso de la vida de alguien, con el simple hecho de estar en el momento adecuado y reaccionar de forma positiva. A l que me refiero mi estimado lector o lectora, es que estamos rodeados de héroes, que no siempre sabemos que lo son, y probablemente nunca nos enteremos, a no ser, que suframos de algún problema y estos héroes nos ayuden o rescaten.

Para lustrar tal afirmación, mi querido lector o lectora, me voy a tomar la libertad de contar una historia, tan cierta, que me sucedió a mi:
Comencemos por el hecho de que poseo un hermoso volkswagen sedan, o vocho como muchos lo conocen, debo admitir que lo poseo por gusto, pero que en muchas ocasiones me ha dado algunos dolores de cabeza, así pues un buen día empezó a marcar mal el medidor de combustible, como era de esperar, llevé el auto con su mecánico, el diagnóstico fue simple, hay que cambiar el flotador del tanque, el cual según el mecánico, funciona igual que los flotadores del baño. Como era necesario, se hizo el cambio y todo pareció funcionar adecuadamente, por cuestiones de diversa naturaleza, a lo largo de esa semana el auto fue utilizado poco, por cual se confiaba en que si el medidor marcaba que había combustible, debía ser así. Para no alargar demasiado la historia, he de decir que circulaba una avenida principal, por la noche, en el carril de alta velocidad, cuando el coche comenzó a perder impulso, por mas que intentaba acelerar o cambiarme de carril, no pude, y el coche simplemente se apagó. Por fortuna, estaba en compañía de mi continuo salvador, guarda espaldas y anexas, pero no era suficiente, debíamos mover el auto del carril de alta al de baja, para no entorpecer a la circulación, sin embargo, la mayoría de los autos que pasaban no se detenían mas allá del tiempo que requiere dar un insulto por estorbarles. En éste punto seguro te preguntarás mi querido lector o lectora, si eso fue lo que pasó, ¿cómo puedo decir que hay héroes por todos lados? Y tienes razón en preguntarlo, la realidad es que habíamos perdido toda esperanza de recibir aunque fuera un pizca de ayuda, y me preocupación crecía por la seguridad del hombre que intentaba empujar el auto desde la parte trasera, pero justo en ese momento, en que toda esperanza parecía escurrirse de como aguan, de la nada, salieron tres chicos, uno de ellos detuvo el tráfico, mientras los otros dos ayudaron a empujar el auto, para que fuera orilladado adecuadamente, ni siquiera nos dieron tiempo de agradecerles propiamente, pues una vez que pasó el peligro, subieron los tres a una combi y desaparecieron.

Al final de la historia, el mecánico acudió al rescate, y resultó que el auto no tenía combustible, al contrario de lo que decía el medidor, se le puso gasolina y asunto arreglado.

Si pusiste atención en la historia mi querido lector o lectora, sabrás que si hay héroes que no buscan el reconocimiento de nadie, que son personas que reaccionan ante la necesidad de las personas que los rodean. Estos héroes, no tiene capa, ni súper poderes, simplemente son personas que deciden no voltear la cara ante la angustia y dolor de otros, que ayudan ante la pena, preocupación y sufrimiento de la gente que los rodea, quizá no cambien al mundo en un día, pero inspiran a otros a que los ayuden a cambiar el mundo.

La lección que me queda de esta historia, mi querido lector o lectora, espero que sea compartida, está mal ignorar a quien necesita ayuda, algún día ese alguien podría ser uno mismo.

Se despide un Fénix lleno de admiración por los héroes anónimos.


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